La etiqueta ECO se introdujo como una herramienta práctica para diferenciar vehículos menos contaminantes frente a los de combustión tradicional. En 2026 seguirá siendo una opción válida y útil para millones de conductores. Y es que, finalmente, la Ley de Movilidad Sostenible no obliga a hacer una revisión ni una recalificación de los distintivos medioambientales.
Por tanto, si tienes un coche con la pegatina ECO o estás pensando en tenerlo, te explicamos qué pasa ahora, por qué no tienes que preocuparte y cómo puedes aprovechar las opciones más viables (por ejemplo, la conversión a GLP para pasar a la etiqueta ECO).
Durante los últimos meses, muchas son las preguntas que han sobrevolado: “¿me van a quitar la pegatina?”, “¿tendré que reacondicionar el coche?” La respuesta corta para 2026 es: no. La legislación aprobada no obliga a recalificar de forma inmediata las pegatinas en circulación, por lo que la mayoría de propietarios pueden seguir con normalidad y sin trámites adicionales.
¿Qué significa, a día de hoy, tener la etiqueta ECO?
La etiqueta ECO identifica vehículos que, sin ser 100 % eléctricos, son menos contaminantes que los turismos convencionales: híbridos no enchufables, algunos híbridos enchufables con características concretas y vehículos que funcionan con combustibles alternativos como el GLP o el GNC.
Es una etiqueta pensada para facilitar la gestión de la movilidad urbana, permite el acceso a Zonas de Bajas Emisiones, y conlleva exenciones y ventajas fiscales para incentivar la movilidad sostenible.
Tener la etiqueta ECO te sitúa en una posición intermedia: menos restricciones que un coche sin distintivo y más opciones que un vehículo etiquetado B o C cuando hay medidas locales contra la contaminación.
Tranquilidad para los conductores: la ley no obliga a revisar las pegatinas
En el proceso legislativo para aprobar la Ley de Movilidad Sostenible hubo debate sobre si era necesario o no revisar el sistema de distintivos ambientales para que reflejara mejor las circunstancias reales.
Sin embargo, la versión aprobada y publicada finalmente no impone una recalificación inmediata de las etiquetas ya entregadas; en la práctica, el sistema de pegatinas se mantiene tal y como está mientras se concreten posibles cambios y se acuerde su aplicación. Esto significa que, si ahora tu coche lleva la ECO, esa pegatina seguirá siendo válida y reconocida por las administraciones y ayuntamientos de la misma forma.
A futuro, en caso de que el proceso de revisión se retome, deberá concretarse y consensuarse. No es algo que vaya a aplicarse de forma retroactiva de la noche a la mañana.
¿Cómo puedo conseguir la ECO? La opción del GLP
Una de las vías más claras para que un vehículo pueda acceder a la ECO siempre que cumpla los requisitos es la instalación de un kit homologado de GLP como los que tenemos en Gasmoción. Eso sí, para que la obtención de la etiqueta ECO sea viable, el coche transformado debe ser gasolina EURO 4 o diésel EURO 6.
Este sistema permite que el coche funcione con gasolina o diésel y GLP indistintamente, de forma que reduce las emisiones contaminantes y posibilita la asignación de la etiqueta ECO. Para muchos conductores supone una opción intermedia interesante: mantener su vehículo actual, reducir emisiones y, además, ahorrar en combustible.
El precio de la conversión depende del modelo y del taller, pero en general ronda cifras que pueden ir desde los 1.500 hasta los 2.700 euros (valores orientativos). Si haces muchos kilómetros al año, el menor coste del GLP suele amortizar la inversión en un plazo más corto.
No obstante, conviene informarse bien: la instalación debe ser homologada, hay que actualizar la ficha técnica y pasar la ITV para que la DGT reconozca el cambio. En Gasmoción te asesoramos en todo momento y te ayudamos con los trámites necesarios.
Ventajas reales de tener la etiqueta ECO
Transformar tu coche a GLP y conseguir así la etiqueta ECO trae consigo numerosas ventajas que se van a mantener en 2026:
- Acceso y movilidad: en ciudades con ZBE, la etiqueta ECO permite la circulación cuando otros vehículos no pueden.
- Ahorro: el GLP tiene un precio de 0,94 euros el litro, aproximadamente, lo que hace que sea más barato que la gasolina o el diésel.
- Menor exposición a restricciones puntuales por contaminación: durante episodios de alta polución las medidas locales tienden a proteger a las categorías con menor impacto.
- Más autonomía: al utilizar indistintamente el depósito de GLP y el de combustible tradicional, la autonomía del vehículo se multiplica.
Mirando al futuro: previsiones realistas
Es probable que en los próximos años se discuta la posibilidad de incorporar criterios adicionales al sistema de etiquetado de la DGT, pero cualquier cambio requerirá tiempo, estudios y acuerdos. No es algo que vaya a ejecutarse de inmediato ni de forma retroactiva para los vehículos ya matriculados.
La movilidad se seguirá electrificando, pero las soluciones intermedias (híbridos, GLP, GNC) serán opciones compatibles con los eléctricos, especialmente donde la infraestructura de recarga o el coste del vehículo eléctrico dificulten la transición.
Para quien tenga ECO o esté pensando en obtenerla, la recomendación práctica es sencilla: informarse bien sobre las opciones de adaptación a GLP y valorar el uso real que haces del coche antes de tomar decisiones drásticas.
En definitiva, si tienes la etiqueta ECO, puedes estar tranquilo: en 2026 el marco legal vigente mantiene ese distintivo como válido y operativo. Si no la tienes y te interesa, la conversión a GLP es una alternativa consolidada que puede darte tanto ventajas de movilidad como económicas. Si necesitas que te asesoremos de forma personalizada, en Gasmoción estamos a tu disposición.